DE LA IMPLOSION A LA IMPRONTA

Documentación de la exposición línea
12 de marzo al 12 de abril del 2021 en artspaces.kunstmatrix.com
presenta las obras de Johana Cervantes, Elsy Arango y Maira Bertel.
Curaduría de Alexa Cuesta

INTRODUCCIÓN
El Colectivo La Redhada se enorgullece en presentar su primera exposición colectiva de 2021. En esta nueva apuesta visibilizamos la obra de tres jóvenes artistas del Caribe colombiano, Johana Cervantes (Cartagena), Elsy Arango (Urumita, la Guajira) y Maira Bertel (Sincelejo) quienes afrontan la perspectiva de género desde tres miradas críticas.

“De la Implosión a la Impronta” exposición curada por Alexa Cuesta (Cartagena) nos habla de una cruda estadística, comenzando por desglosar cifras de feminicidios en la zona norte de Colombia, para luego involucrar desde las obras de las artistas invitadas todo un discurso desde la perspectiva de género que cuestiona lo que sucede con los cuerpos de las mujeres en nuestro territorio. Esta exposición virtual 3D fue financiada con una grata donación anónima en 2021. Esperemos que más personas se sumen a la causa.

Texto Curatorial

DE LA IMPLOSIÓN A LA IMPRONTA.
TRES MIRADAS DE LA PERSPECTIVA DE GENERO EN JOVENES ARTISTAS DEL CARIBE COLOMBIANO

Alexa Cuesta
Colectivo LA REDHADA 2021

Una de las razones por la que seguimos conmemorando el día internacional de la mujer tiene que ver con las nefastas estadísticas que dan cuenta en pleno Siglo XXI de las cifras acrecentadas de violencia de género en nuestro territorio. Pese a los logros de los movimientos de mujeres y políticas públicas que intentan por todos los medios de frenarlo los informes y estudios internacionales sobre VCMN (Violencia contra mujeres y niñas) a nivel planetario nos muestran lo contrario; una de cada tres mujeres son violentadas a lo largo de su vida, llegando a la aterradora cifra de 35% de mujeres violentadas de manera física y/o sexual en todo el mundo (1) Según el Observatorio de Igualdad de Género en América Latina y el Caribe (CEPAL-UN 2019) Colombia sólo da registros de la violencia que sufren las mujeres a manos de sus parejas (feminicidios íntimos), la tasa es de 0,5 por cada 100.000 habitantes, no se cuenta con las dinámicas de la violencia extrema en las mujeres en aspectos como feminicidio general y homicidios intencionales de mujeres (para casos más recientes y no menos aterradores, la muerte sistemática de lideresas sociales y mujeres trans en nuestro país)

Toda la lucha de movimientos sociales contra la violencia sexual de mujeres, niños y niñas no ha sido suficiente para que la maquinaria institucional prenda motores y robustezca una política integral de Estado que contengan las abominables prácticas. En Colombia, y en especial en departamentos del Caribe como Bolívar y Atlántico, los esfuerzos se ven aminorados en los últimos años, nos los dicen los titulares “La región Caribe es la zona donde se registran más casos de abuso sexual en Colombia” (RCN, 2018) “Cada día se cometen 37 delitos sexuales en Colombia, revela informe” (El País, 2019) y lo que es muy lamentable reconocer es que antes de la pandemia por COVID-19 la Procuraduría General de la Nación advirtió al gobierno nacional de la no conveniencia de que las mujeres, niñas y niños se encerraran en sus casas con los maltratadores y agresores sexuales (2) Hay que gritarlo a todas voces: las cifras de maltrato, delitos sexuales, violencia de género han aumentado en el confinamiento; las casas no son los lugares seguros para frenar este flagelo, lo resume este titular oficial: “Siguen aumentando los casos de violencia sexual e intrafamiliar contra menores y mujeres, en la pandemia” (Senado de la República 2020)

Las artes plásticas y visuales desde el territorio Caribe nos pueden refrescar la memoria ante esta cruda realidad. En la IMPLOSIÓN, cuando se trata de recordar los hechos desde el interior, convirtiendo el dolor infringido en entelequia constante manifestada en una secuencia de narraciones visuales que la artista JOHANA CERVANTES (Cartagena, 1993) intenta, con cada ilustración catártica, reventar la conciencia de cada espectador/a buscando la conmoción, quizás la compasión, quizás la culpa.

Cuando el cuerpo de la mujer artista en su entera complexión hace presencia en el acto escénico, sin el recurso de la oralidad o sonido propio de un performance, lo hace con el convencimiento de impactar al ser conciente en completa fruición con la obra. La lectura de la serie “Corpus” de ELSIE ARANGO (Urumita, la Guajira 1996) la hacemos desde los recursos visuales de expresión que ofrece este cuerpo femenino, un cuerpo sin rostro que puede verse reflejado en un acto político-contorsivo diseñado para ser develado en secuencia. Su cuerpo replegado, desplegado, elongado, acurrucado, convertido en múltiples o infinitas formas de manifestación gestual, hace que la escenificación se convierta en drama, llevando lo gestual hasta la denuncia pública ante posibles hechos abominables, insalvables o críticos de la cotidianidad de la mujer en sus hogares. De la profundidad emerge el cuerpo vivo, del fondo oscuro emerge la luz, en cuerpo luminoso desdoblado en toda esa desnudez artística contemporánea, queriendo emerger de lo que lo aflige, reconvirtiendo el traquear óseo de la inconformidad en una angustiosa sensualidad pues no sabemos lo que puede estar pasando al calor del hogar en actos resilientes frente a un autoconfinamiento. La serie fotográfica fue realizada en el primera etapa de la cuarentena nacional en 2020.

Por otro lado, nos acercamos a la reconstrucción de un símbolo femenino que toma mucho sentido político en el espacio público. Ante la convocatoria Sui Generis de la joven artista MAIRA BERTEL (Sincelejo, 1998) publicada en redes sociales, se invita a múltiples mujeres a prestar la imagen recreada artísticamente, de sus vulvas; todo un primer acto de reconocimiento y empoderamiento colectivo devenidos en IMPRONTAS que la artista borda en una especie de traje de “princesa” confeccionado desde lo invisible en su pompa, con un “body-lienzo” único, hecho a su medida. La artista completa la obra procesual mostrando estas huellas de la feminidad en un fotoperformance en lugares públicos específicos, cargados de connotación adversa al sentido implícito de misterio, preservación o tabú que la historia neoliberal, machista y patriarcal nos inculca de nuestra desnudez. Una nueva cosmogonía crítica es pensada al mostrar la transfiguración del símbolo sexual femenino en una carnicería por ejemplo, donde la investidura irrumpe el espacio de consumo carnal cuestionando que los genitales de las mujeres se vuelven objetos de consumo por la industria pornográfica. Al lado de símbolos católicos que también sirven para la recreación crítica, donde se corrompe el sentido virginal como cáliz sagrado para devolver la mirada en lo explícito, convirtiendo lo oculto en materia tangible y palpable, y por último un taller mecánico de motos, lugar masculino por excelencia, nada pulcro, cuestionando el deseo machista de posesión del cuerpo femenino, trabajando el miedo hasta alcanzar el empoderamiento en estos espacios.

Como feministas, pertenecientes al movimiento de mujeres artistas, gestoras y cultoras, El Colectivo La Redhada brinda esta nueva exposición para seguir cuestionando que la visibilización de las creaciones bajo la perspectiva de género en el Caribe colombiano, sigue siendo una materia urgente y necesaria ahora en tiempos macabros de repotencialización de la violencia de género nada superado por este confinamiento obligatorio.

1 [En el mundo entero, el 35% de las mujeres ha sido víctima de violencia física y/o sexual por parte de su pareja o de violencia sexual por parte de personas distintas a su pareja, y en la región se estima que esta situación alcanza a una de cada tres mujeres.” En Documento de política sobre desarrollo de capacidades institucionales para el abordaje de la violencia contra las mujeres y las niñas en América Latina PNUD-Corporación Andina de Fomento 2020]

2 [ La Procuraduría General de la Nación, a través de su delegado para la Familia, Virgilio Hernández, dijo que si antes de la pandemia se había denunciado que era peligroso para las niñas y mujeres convivir con sus agresores, ahora en el confinamiento es más y los casos se han duplicado. Consultado en https://www.senado.gov.co/index.php/prensa/lista-de-noticias/1629-siguen… ]

Enlace de los conversatorios

1er Conversatorio de Arte y Género Encuentros Intergeneracionales en el marco de la Exposición Virtual “De la Implosión a la Impronta” Con Maira Bertel, María Eugenia Trujillo y Jazmín Piedrahita

2do. Conversatorio de Arte y Género Encuentros Intergeneracionales en el marco de la Exposición Virtual “De la Implosión a la Impronta” Con Elsie Arango, Lisette Urquijo y Jazmín Piedrahita

3er. Conversatorio de Arte y Género Encuentros Intergeneracionales – Cierre Exposición Virtual “De la implosión a la imporonta” Con Johana Cervantes, Helena Martin Franco y Jazmín Piedrahita